Pues sí, ya hemos vuelto de las navidades y ya volvemos a estar aquí. Muchos Erasmus ya se han marchado o se marcharan a sus casas en muy pocos días, y dentro de pocos vendran unos nuevos con muchas ganas de darlo todo. Es como un volver a empezar. Son muy pocos (como yo) los que se quedan todo un año académico de Erasmus. Es algo que me ha sorprendido porque se supone que el ir de “Orgasmus” es para ir lo máximo que se pueda.
No se si es por Suecia o qué, pero lo que he podido constatar es que muchos estaban aqui por “obligación”, como experiencia académica y de mejora de su currículum que de una fiesta continua de 6 meses. Por supuesto todos dicen que se les ha hecho corto, y que quieren estar más tiempo. Creo que el ir destinado a Suecia (como ya me imaginé antes de venir) no es el típico destino para ir de juerga tipo Italia, Francia o Alemania. Aquí la gente suele venir llamado por el alto nivel de la educación del sistema sueco.
En fin, aquí estamos, con un invierno que ya empieza a refrescar….mínimas de -15Cº y másximas de -12Cº. En mi vida habia estado tan “helado”. No nieva y ya hace casi una semana que está raso (algo digno de agradecer por la vitamina D por estos lares), pero lo más curioso es que cada día parece estar más nevado, pero no, es el hielo que se va acumulando día a día y que va formando una capa blanca día tras día. Los lagos y ríos que hace un mes me parecía imposible caminar encima de ellos, ahora están congeladísimos y se puede andar tranquilamente. Todavia no he ido (pero iré), pero me han comentado que el lago de Sigtuna está completamente helado, y estamos hablando de una extensión de unos cuantos kilometros cuadrados. Debe ser raro estar en medio del lago, de pie, y bajo tus pies unos cuantos metros de agua. Si podeis, ir al post que puse de Sigtuna para que os podais hacer una idea del congelamiento del país.
Otra cosa que me ha llamado la atención es la afluencia de la gente a los Solariums. En un principio parece que todo responde a una cuestión de estética, pero no. Aquí se usan mucho los solarium no parece ponerse morenito a lo Presley (que también), sino por una cuestión de salud. Por la vitamina D: al estar tanto tiempo sin sol (significado literal y figurado), pues se ve que la gente no tiene suficiente y tiene que recurrir a este tipo de centros que no son como en España. Aquí no se trata de centros supermodernos y carísimos de colores blancos y azules para transmitir higiene y puerza. Aquí los solariums son como locutarios: unas pequeñas cabinas con el aparato y todo lo necesario, y lo que más llama la atención es le precio. Vale 20 koronas (poco menos de 2 euros) y tienes 16 minutos de Solarium. Parece ser que el estado, una vez más, subvenciona por motivos de salud pública estos centros.